28 de abril de 2013

azul

Abrir un diario y leer declaraciones de autoridades o investigaciones -que pretenden ser tomadas con seriedad- que afirman que el dólar blue es un fenómeno/precio que no tiene injerencia alguna en las decisiones de la gente o en la dinámica macroeconómica me genera un poco de escozor, de incomodidad, de vergüenza ajena. Podemos estar o no de acuerdo en que el valor "de equilibrio" del dólar no es ni 9 ni 8 pesos: no es definitorio de nada, es solamente un número; sin embargo, de ahí a aseverar que por el mero hecho de ser una operatoria fuera de los límites de la ley y marginal en volumen (algo que nadie está en condiciones de afirmar con total seguridad) no afecta a "la economía formal", me parece un acto de deshonestidad intelectual bastante importante, y pasaré a explicar por qué.
Voy a dar por sentado que todos más o menos conocemos los efectos que puede llegar a tener una devaluación -legal y deliberada- en una economía como la argentina de abril de 2013. Partiendo de esa base, paso a comentar los efectos que podría tener una devaluación esperada en el marco de un dólar paralelo fuera de control y un mercado cambiario formal estrictamente vigilado:

-Caída en ingresos desde el exterior. Todo tipo de ingresos sufren incentivos a cursarse por el mercado paralelo o, directamente, a no cursarse de ningún modo: tanto las liquidaciones de exportaciones (¿cuánto recibe un sojero hoy, en pesos, a TC oficial? ¿cuánto podrá recibir si vende en negro contra dólares contantes y sonantes -¡encima sin retenciones!-?), como los ingresos por préstamos (está claro que muy pocas empresas van a liquidar un préstamo en dólares a un tipo de cambio de $5,20 siendo que tienen un "precio sombra" de $9 y monedas), por servicios prestados al exterior, por venta de activos externos (si tengo dólares ahorrados en el país o en el exterior, es dudoso que decida convertirlos a una tasa de cambio de $5,20) o por turismo (Manolito vino desde Madrid a conocer el Obelisco; si es un turista medianamente acostumbrado a viajar, ¿dónde creen que va a vender sus duros?) . Está claro que la venta de dólares (o de bienes, en el caso de las exportaciones) en negro implica, por definición, la comisión de un delito, pero también es evidente que hay quienes son capaces de asumir esos riesgos dado el importante diferencial de rentabilidad. Ahora bien, si los temerarios -es decir, los delincuentes- son muchos o son pocos es algo que no se puede asegurar hasta que hablen los hechos.

-Indexación. ¿Cuántos hoy realmente creen que el dólar vale $5,20? Ya dije previamente que el número exacto no me parece de relevancia para el análisis (discutible), ya que a los fines prácticos la gente* piensa, hoy, cuando piensa en dólares, en el número que sale en los diarios. ¡Y tiene sentido! Si estoy en tratativas de comprar un inmueble, el precio en pesos sube de la mano con la tasa de devaluación del blue, no con la tasa de devaluación del oficial: el vendedor del inmueble, si quiere hacerse de verdes, los compra a 9 y pico, no a 5. Lo mismo desde el otro punto de vista: si hoy cuento con dólares entre mis ahorros, para pasarlos a pesos no los multiplico por $5, en la cabeza del tipo que ahorró está el número más jugoso de los dos, porque es casi impensado que tenga pensado liquidarlos en el mercado oficial. Si me voy un fin de semana a conocer Montevideo, mis gastos son realizados, una vez convertidos a dólares, de nuevo al valor blue.

-Expectativas.  Si le otorgamos al valor del dólar blue cierta entidad o, menos violentamente, le quitamos su "grado de realidad" al valor del dólar oficial, entonces queda en evidencia que debería comenzar a mostrarse -más o menos temprano- algún tipo de recuperación del valor del dólar respecto al peso (es decir, una aceleración en la depreciación del peso). Teniendo esto en consideración, es altamente que probable que en las decisiones de un comerciante/fabricante cuyos costos estén atados a monedas extranjeras (porque utiliza insumos importados, o porque utiliza insumos locales cuyo insumo principal es un importado, o porque de algún modo existe una relación con el precio de alguna commoditie) intervenga el para nada menor asunto del dólar blue: y si mañana Marcó del Pont decide unificar nuevamente los mercados, ¿qué valor va a tener el dólar? O, un caso peor, ¿y si mañana se prohíbe la importación de mi insumo importado con el objeto de acumular reservas? Exacto: "todos con el culo en la pared". En ese marco, el capitalista va a intentar, quizás, adelantarse de alguna manera a este evento, ya sea formando precios de otra manera (es decir, subiéndolos antes de tiempo) o recortando costos o sustituyendo insumos (algo difícil, si no imposible: es probable que necesariamente haya una relación con el dólar de ese "nuevo" insumo).

-Incrementos en egresos al exterior. Si mantenemos en pie el supuesto del apartado anterior, podemos derivar por mera lógica que el dólar se considera como "barato" en el mercado oficial, por lo que a los importadores (tanto de bienes como de servicios), los deudores locales que deben en moneda extranjera, los turistas argentinos que viajan al exterior y las firmas que giran utilidades y dividendos al exterior les estaría conviniendo -lejos-, acceder a comprar dólares para importar, pagar capital e intereses y remitir utilidades y dividendos a sus casas matrices. Este efecto -si no estuviera controlado por la autoridad monetaria- resultaría en un empeoramiento del balance de pagos, retroalimentando la idea de que se acerca una aceleración del ritmo de depreciación nominal del peso.

-Construcción. Que las restricciones para la compra de moneda extranjera afectaron al sector de la construcción ya no es ningún misterio, no creo que haya demasiado para comentar: si a las típicas dificultades que aparecen al comprar inmueble le sumamos un valor del dólar sumamente dudoso y la inexistencia de poder convertir pesos a la moneda en que siempre se realizaron estas transacciones, estamos paralizando el mercado. Por las dudas, aclararé lo obvio: si en algo estoy de acuerdo es en que estas operaciones -y todas las de la economía básicamente- deberían efectuarse en pesos, moneda doméstica; pero para lograr eso no basta con limitar la adquisición de moneda extranjera.

En conclusión, más allá de las simplificaciones (que, considero, en ningún caso constituyen pecado) y de la falta de exhaustividad (debe haber y hay varios mecanismos que no menciono), afirmar que los efectos de un mercado paralelo de cambios son insignificantes, es aventurarse a negar la influencia que el tipo de cambio y, principalmente, las expectativas de depreciación tienen sobre una economía. ¿Ortodoxia? Lo dudo mucho, si de algo se puede jactar la heterodoxia es justamente de intentar ajustar supuestos y comportamientos absurdamente simplificados a comportamientos observados en la cotidianeidad(*2), que es, creo, lo que intenté llevar a cabo a través de este breve texto.


Nota al pie: de los 17 instrumentos de ahorro que se enumeran en esta nota, ¿cuántos de ellos deben su suba al valor del dólar blue y, más directamente, a la del dólar contado con liqui? Varios. Me pregunto si Zaiat cree en esos cuadros...


* Podemos discutir si "la gente" es una categoría inválida, pero no creo que haga falta aclarar que me refiero a un cierto grupo de gente con acceso a esta información. Para simplificar un poco, se puede asumir que "la gente" es solo aquel grupo que lleva a cabo decisiones de precios y que, justamente por eso, debe y necesita conocer el tipo de cambio.
*2 Más allá de si sus resultados son positivos o no, esa es otra discusión.

16 de agosto de 2012

devengadores

Vía un amigo y compañero de la facultad, me acaba de llegar el blog "Los Devengadores". Humor apto para todo público, pero especialmente para nosotros, los UBOs.

15 de agosto de 2012

6 pesos.

Después de unas vacaciones del blog y, a pesar del escaso tiempo, me volvieron a dar ganas de escribir algo  acerca de esta última noticia de los $6 diarios que hacen falta para alimentarse y ¿vivir? (en rigor, $5,74). Aclaración número uno para cualquier lector poco familiarizado con estas estadísticas: estamos hablando de una línea de INDIGENCIA, no de pobreza. En Argentina, tenemos dos canastas diferentes: la alimentaria y la total. En el caso de la alimentaria, solo se computan los gastos de una familia "tipo" (si es que una familia indigente puede llamarse tipo) en alimentos, mientras que en la total también incluimos otros gastos diversos que terminan fundiéndose en lo que llamamos coeficiente de Engel (que pretende estimar la relación entre los gastos de alimentos y otros gastos necesarios para vivir, como ser higiene, indumentaria, servicios de transporte, servicios públicos, servicios de recreación, etc.).

Hecha la primera aclaración, no me voy a centrar acá en la canasta básica alimentaria porque, en términos prácticos, no la considero indicativa de nada. Aclarado esto, vamos directo a la canasta básica total, que es la que establece el umbral que divide pobres de no-pobres. En Argentina, a Julio de 2012, este umbral se ubicó (en el caso de una familia de 2 mayores y 2 menores) en $1.528,57 mensuales, lo que hace un gasto diario por persona de $12,73 (más del doble de la canasta alimentaria). Más allá de todos los "peros" metodológicos que pueda tener el cálculo de una canasta básica (preferencias, pago de impuestos, heterogeneidad en los precios de los servicios, dispersión de precios -ups, sí, existe-), y en particular la de este INDEC, no vendría mal un análisis comparativo con la situación de otros países.

¿Cómo efectué dicho análisis? Considerando el salario mínimo como un segundo parámetro a tener en cuenta. Esencialmente, lo que van a ver en el próximo cuadro es el salario mínimo anual en dólares, el umbral de pobreza (o canasta básica total) anual en dólares  para una familia tipo como la que mide el INDEC, el ratio entre esas dos variables (es decir, la cantidad de veces que el salario mínimo cubre a la canasta básica total) y el umbral de pobreza en dólares diarios por persona. Como se puede ver, en principio el salario mínimo argentino es más de una vez y media la canasta básica total (1,63 veces). ¿Es esto completamente cierto? Dependerá de nuestra evaluación sobre los datos del INDEC. De todos modos, estamos aun ¡por debajo de Chile!, quien estima que su salario mínimo cubre casi 2 veces una canasta básica ¿Por qué? Porque la canasta básica de Chile, se rumorea, está bastante subestimada; en otras palabras, las cantidades y las ponderaciones de los productos que contiene son lo suficiente escasos como para pensar que el umbral de pobreza en verdad es más elevado y no es de solo USD 2.791.

Otro dato a tener en cuenta es que Brasil, si bien estima una canasta básica de aproximadamente R$ 260 mensuales para cada adulto, en verdad estima que el salario mensual necesario para mantener BIEN a una familia tipo como de la que estamos hablando es de ¡R$ 2.519,97! Notable.

Por último, si bien yo estimé para Argentina un umbral de USD 2,03 diarios para una persona para no ser pobre, ese dato, como notarán, está calculado a un tipo de cambio de $6,20, lo cual es -como mínimo- discutible. Si, en cambio, dividimos por un tipo de cambio de $4,60, la necesidad de dólares que establece el INDEC aumenta a USD 2,73, valor más cercano al para nada depreciable USD 3,27 de Brasil.

Conclusiones: el dato de los $6 ($5,76) -canasta básica alimentaria- es prácticamente irrelevante a la hora de estimar cuánto hace falta para "vivir", mientras que la canasta básica total sí constituye información bastante más robusta. Si bien los $12,73 parecen también irrisorios para vivir, parecen encontrarse no tan alejados de los parámetros latinoamericanos. Lo que busco decir con esto es que, si los medios de comunicación hubieran publicado $6, $13 o $19 diarios (nivel Brasil), a cualquiera de nosotros, como ciudadanos que pertenencen -al menos- al 25% más rico de la población argentina, nos parecería una miseria... ¡Y de hecho lo es! ¡Porque la canasta básica es una medida de miseria! Ahora bien, si elegimos creer o no, es otra historia, por ahora solo se puede decir que no parece tan poco factible: quizás podríamos afirmar que el aparente déficit en la medición de precios, es compensando en parte con la "excelencia" de las cantidades de los productos que componen la canasta.


Notas:
1. Salario mínimo: el salario mínimo mensual multiplicado por 13, dando por sentado así que todos los países tienen aguinaldo (dato que, por falta de tiempo, no pude verificar y, como buen futuro economista, tomé por supuesto).
2. Umbral de pobreza/Canasta básica total: en los caso de USA y Argentina, el dato viene armado. En el caso de Chile y Brasil, tomé el dato de la canasta básica y lo ponderé por 3,09, que es el número de "consumidores equivalentes" que toma el INDEC.
3. Entiendo las flaquezas y las ventajas de utilizar el salario mínimo como parámetro comparativo y, honestamente, habría quedado bastante más completo con el dato de salario promedio, pero, como en todos los casos, el tiempo apremia y solo pretendía ser expositivo a nivel blog.
4. El análisis no está en PPP y eso tiene sus desventajas, pero no me parece que sea una falencia importante en el análisis.

Fuentes:
INDEC.
DIEESE (Brasil).
US Census (USA).
Observatorio Social (Chile).

25 de abril de 2012

we do need education

En tiempos en los que en todas las Universidades del país y del mundo se discute cuál es el rol de las mismas en la sociedad capitalista -en esencia, si el estudiante universitario es principalmente un futuro trabajador/emprendedor y si las casas de estudios deben estar más o menos cerca de las necesidades del sector privado y/o de los requerimientos estatales-, The New Yorker sacó una extensa nota MUY recomendable sobre la Universidad de Stanford -compañera indeclinable de la expansión del Sillicon Valley-.

Dada su extensión, la nota abarca una multitud de temas acerca de Stanford en particular y de la educación universitaria en general, pero, simplificadamente, discurre acerca de la conveniencia de brindar una educación para el crecimiento personal que a la vez genere beneficios para la sociedad en general -mediante la externalidad positiva que implica formar a un genio (si es que realmente eso es posible)- y cierta idea de la educación como "búsqueda de la verdad" o como formación del sujeto en sí y para sí. Es evidente que ambas concepciones de la educación no son necesariamente contradictorias, pero sí constan de elementos y contenidos distintos que precisan de cierto tiempo para ser enseñados y, luego, madurar.

Dísfrutese.


5 de marzo de 2012

Apariencias

Estuve leyendo el proyecto de reforma a la Carta Orgánica del BCRA y a la Ley de la convertibilidad y, considerando que hace mucho que no me paso por acá, quería compartir algunas impresiones:

- En el artículo 3 en el que se encontraba la conocida fórmula - al menos para quienes tenemos cierta pasión económica o la conocemos de haberla visto en el hall de entrada del Banco- " Es misión primaria y fundamental del Banco Central de la República Argentina preservar el valor de la moneda" y se reglamentaba cómo se llevaría a cabo el programa monetario cada año, se propone solo hablar de que la finalidad del BC son la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social, siempre de acuerdo con las políticas del Gobierno Nacional. La pregunta clave es entonces qué va a suceder con el programa monetario y si, aprobado el proyecto, no comenzará a existir un nuevo objetivo explícito de alguna variable macro y, entonces, el BCRA actuará discrecionalmente.

- El artículo 4 incluye varios puntos novedosos, acordes al Siglo XXI (mercado de capitales, crédito, derechos de los usuarios de servicios financieros) y que no me parecen fundamentales pero sí innovadores. Si algún punto me generó suspicacias fue que el artículo f) habla de ejecutar la política cambiaria de acuerdo a la legislación que sancione el Congreso; me pregunto cuál será la idea detrás de eso (nota: esto fue redactado a medida que iba leyendo el proyecto, hacia el final del post y con todo el texto leído terminé de cerrar lo que hay detrás).

- La reforma al artículo 10 le da al presidente del BCRA la facultad de operar en el mercado cambiario y monetario, facultad que antes era exclusiva del Directorio y que, si se aprueba el proyecto, dejará de serla. Teniendo en cuenta todas las reformas que instituiría el proyecto en materia cambiaria, es notoriamente relevante.

- El artículo 14 estipulaba en el inciso c que las operaciones crediticias del banco debían ser colocadas a una tasa superior al de la colocación de las reservas; sí, reformaron el inciso y eliminaron esa regulación. Muy oportuno.

- Se establece un mecanismo de adelantos a las entidades financieras afectados a fideicomisos de inversión productiva donde el garante sea el Estado Nacional. ¿Interesante? Sí. De todos modos, antes no estaba prohibido, pero ahora está regulado.

- También se eliminó la restricción de que los "encajes" bancarios no sean remunerados. Habrá que pensar si esto fue modificado con una política a la vista en el corto plazo, considerando que resultaría ciertamente útil para la captación de depósitos del público. De hecho, hasta hace poco era una carta que los "medios hegemónicos" contemplaban como en la manga de Mecha.

- El artículo 42 decía (cito): "Incumbe al banco compilar y publicar regularmente las estadísticas monetarias y financieras" pero el proyecto habla de que el BCRA publicará antes del ejercicio sus "objetivos y planes respecto del desarrollo de las políticas monetaria, financiera, crediticia y cambiaria" y nada respecto a las estadísticas. ¿Dejarán de publicarse? ¿Dejan abierto el hueco para que algún día dejen de publicarse? Me sobran dudas, pero sería mucho mejor tener respuestas.

- Se elimina la relativa independencia de la superintendencia del BCRA; de hecho, ya ni siquiera será facultad de este nombrar al personal del órgano. Honestamente, no creo que sea más que una cuestión institucional y pienso que en la práctica no va a afectar el funcionamiento que acostumbraban a tener ambos organismos, pero no es más que una opinión personal.

- Finalmente, comentar que en términos generales se agregó en varios artículos e incisos la idea del BCRA como regulador de crédito, algo que no estaba tan contemplado en la Carta anterior. ¿Es un avance? Al menos desde mi punto de vista es un sí rotundo.

Respecto a la Ley de la convertibilidad, creo que cualquiera que se jacte de tener un saber mínimo de economía comprende que si por algo no está respaldada la base monetaria actualmente es por las reservas. Era la base fundacional de la convertibilidad: por cada peso emitido, habrá un dólar guardado; sin embrago, ese detalle legal ya pasó, en la práctica, de ser "vintage" a ser "retro": una reliquia con utilidad inexistente.

A pesar de eso, está claro que no es lo mismo decir que la BM no será respaldada por reservas que explicitar (como lo hace reforma) que las reservas pueden ser manoteadas para pagar deuda con organismos o deuda oficial bilateral en tanto y en cuanto dicho pago no se encuentre en contravención con los objetivos de reservas y de política cambiaria del Directorio (está claro que ese "sí y solo sí" no tiene más objetivos que el protocolo y el decoro).

Con la reforma a la Ley de la convertibilidad, se da la estocada final que ya había comenzado a esbozarse en el proyecto de artículo 4, en el cual se habla de que el BCRA seguirá la política cambiaria en consonancia con las leyes que apruebe el Congreso Nacional al respecto, y que se suma a la novedosa facultad del Presidente del Central de operar en los mercados monetario y cambiario.

Si tengo que arriesgar una conclusión, pienso que esta reforma a la Carta Orgánica y a la Ley no tiene nada de sustancial excepto la eliminación del programa monetario y, fundamentalmente, la cuestión del financiamiento al Estado Nacional vía reservas internacionales para el pago de deuda pública externa (que, ya se comentó varias veces en la BEA, no es en la práctica distinto al financiamiento vía emisión monetaria si es que se destina también al pago de vencimientos de deuda pública externa). Dado esto, el discurso progresista de un "nuevo BCRA desarrollista con una visión social y heterodoxa y no solo monetarista" me parece puro palabrerío: ¿alguien cree honestamente que la reforma de la misión fundamental sea una cuestión de fondo? Porque yo no.

22 de noviembre de 2011

¿Línea, curva o amague?

Fragmento del discurso de Cristina Fernández en el cierre de la XVII conferencia anual de la
UIA:


"Entonces yo creo que tenemos que ser todos muy sinceros, es cierto que vivimos en una economía bimonetaria, la verdad que lo bueno sería, como hace Brasil y como hace cualquier país del mundo, vivir en la economía nuestra, pero les reconozco algo, esa idea de la cultura bimonetaria tiene también una raíz histórica, desde el año 1930 aproximadamente a la fecha nuestra moneda ha perdido 13 ceros, ¿escuchás Vasco? 13 ceros perdió nuestra moneda. Esos 13 ceros cimentan la desconfianza de los argentinos y es la obligación de todos revertir esta historia, porque yo no creo que nos haya caído la oportunidad ni que tengamos una oportunidad, yo creo que nosotros los argentinos hemos creado la oportunidad en estos ocho años con un modelo virtuoso, industrial, de generación de empleo, para poder salir adelante como lo hemos hecho.

Por eso digo la etapa de la sintonía fina, por eso quiero hablarles también a los empresarios del tema de las utilidades. ¿Qué empresario no quiere tener utilidades? Todos queremos ganar plata, lo que vamos a tener que medir en este mundo es una utilidad que tenga un estándar más o menos internacional, pero lo cierto es que las utilidades de las empresas argentinas están todas por encima de los estándares internacionales; no me molesta, les reitero, no me molesta en tanto y en cuanto esa utilidad por encima de estándares internacionales no provoque situaciones como las que viven en Europa o Estados Unidos de un fuerte endeudamiento del resto de la sociedad, porque vamos, el dinero que no está acá se va para allá y entonces hay que explicar parte del formidable endeudamiento de las economías públicas y de las economías familiares precisamente en estas cosas.

Afortunadamente una de las lacras más importantes que nosotros tuvimos en toda nuestra historia, que fue la deuda externa, hoy el peso de la deuda es mínimo prácticamente,

permítanme que encuentre el papel para decirlo con toda las letras: disminución de la deuda externa total, pública y privada en relación al producto bruto a 32,2%, yo creo que de la Baring Brothers para acá no se reconoce una relación de PBI similar. La deuda pública en moneda extranjera se redujo al 27,5% del PBI, o sea nuestro endeudamiento público en moneda extranjera, esto es dólar, moneda de reserva, moneda de emisión, es 27,5% del PBI, cuando era del 106% en el 2003 y se estima que a fin de año la proporción de la deuda pública en moneda extranjera que estará en manos del sector privado será sólo el 8,7% del PBI, el otro está dentro del sector público en distintas instituciones. empresarios del tema de las utilidades. ¿Qué empresario no quiere tener utilidades? Todos queremos ganar plata, lo que vamos a tener que medir en este mundo es una utilidad que tenga un estándar más o menos internacional, pero lo cierto es que las utilidades de las empresas argentinas están todas por encima de los estándares internacionales; no me molesta, les reitero, no me molesta en tanto y en cuanto esa utilidad por encima de estándares internacionales no provoque situaciones como las que viven en Europa o Estados Unidos de un fuerte endeudamiento del resto de la sociedad, porque vamos, el dinero que no está acá se va para allá y entonces hay que explicar parte del formidable endeudamiento de las economías públicas y de las economías familiares precisamente en estas cosas.

Esto no es una cuestión menor, si a esto sumamos las reservas, si a esto le sumamos un superávit comercial, porque no sé si se los habrá explicado Mercedes Marcó del Pont cuando estuvo ayer, pero si uno ve como una línea, imaginen una línea recta horizontal donde la parte de arriba es depreciación de la moneda y la parte de abajo es revaluación de la moneda; si observamos el ciclo entre el 2007 y el 2011 respecto de los otros países de la región, Brasil Chile, Perú, Colombia, México inclusive, vamos a ver serrucho. ¿Por qué el efecto serrucho que es se revalúan, se devalúan, se revalúan, se devalúan? Porque el ingreso de sus capitales es de carácter financiero y por lo tanto su volatilidad depende de la volatilidad de los mercados. Si ustedes observan la línea argentina nunca la van a ver en la línea de la revaluación de la moneda, siempre la van a ver en la línea de depreciación de la moneda, tal vez no con la intensidad que querrían todos los exportadores, pero entonces que no me vengan a hablar de inflación después, porque si yo no tengo controlada también la variable del dólar, vamos muchachos, dos más dos es cuatro y todos sabemos que terminan referenciando los precios de los bienes y de los servicios en dólares, pongámonos de acuerdo porque no se puede tener la chancha, los 20 y la máquina de hacer chorizos, hay que tener un adecuado timing de cómo se manejan cada una de esas variables. Porque también quiero aclararles que nuestro modelo es un modelo de crecimiento, no de metas de inflación, el modelo de metas de inflación es el método del Consenso de Washington que llevó a la destrucción de la región, nosotros creemos en el crecimiento, en el trabajo y en la inclusión, y vamos a seguir esta línea."


Hay bastante para leer entre líneas, pero entre tanto mar de ideas se destaca muy claramente la aparición de la tan mencionada (¿y sobreestimada? ¿y subestimada?) inflación. Cristina afirma en otro apartado de su discurso que no citamos acá, que la inflación es uno de los asuntos de los que hay que hablar muy en serio; pero, más adelante y hacia el final de este fragmento, desliza que podemos (el BCRA puede) manejar solo de a una variable a la vez*, que no estamos en un modelo de metas de inflación y que "vamos a seguir esta línea".

Pero ahí Cristina nos confunde -¿adrede?-: evalúa que la inflación es un tema relevante a "charlar" pero a la vez nos dice que no estamos en un modelo de metas de inflación y que ese hecho tampoco estaría cambiando en el mediano plazo; parece un "no me apuren si me quieren sacar bueno".

¿Yo? Argentino.


* Mirá si este asuntico no se habrá discutido en la blogósfera y si algunos no habrán sobrado a los "policymakers" acusándolos de creerse una yunta de mesías... Para muestra, un botonazo.

28 de octubre de 2011

Nos sobran los motivos

Si usted andaba con ganas de arrimarse a una comprensión de por qué ese 54% o el 46% de los argentinos que efectivamente sufragaron el último 23 de octubre es tan necia, le recomiendo este muy completo informe de Latinobarómetro (una muestra de 1.200 casos, nada mal).

Aunque aconsejo pegarle una breve leída a todo el documento, acá un resumen con los casos que me parecieron más representativos e innovadores:




Aunque no todo es loas:



Y sin embargo...


Y acá van 3 perlitas cuyos resultados, en mi opinión, son un resultado directo de políticas de los últimos 2 gobiernos:





Ahora les toca a ustedes.




La canción expresa lo contrario al post, lo sé; pero no deja de ser genial.